domingo, 24 de noviembre de 2013

Las palabras que atragantan
También queman la miedosa lengua.
Cuantas veces se calla
Por la intimidación de Tormenta
Sin cuentas puedo concluir
Han sido cientos de noches sin dormir.

Escribir y borrar representa
Dar un paso y retroceder ¿Por qué?
Si la huella que se ve, es el mapa
El destino que narran los pies.

Lo emocionante de no emocionarse
Conlleva una pizca de soledad,
Mas quien necesita compañía
Cuando las perversas sombras 
Abruman la realidad.




lunes, 18 de noviembre de 2013

Historia de mentira y verdad

Yo no sé por qué razón me sentí enmarañada en mis palabras y dando vueltas sobre un mismo lugar. El show duro pocos segundos hasta que tomé las riendas de la situación, despegándome de sus abiertos ojos.
Sinceramente no tenia ánimos para continuar con una cadena de miradas incomodas sin fin alguno (al menos eso creía yo) por consiguiente saludé al chico y encaminé mi regreso a casa, donde me esperaba un descanso cargado de preguntas que ni siquiera estaba interesada en hallar sus respuestas.

"No se quien eres ni quien seras
Cuando me digas tu verdad.
Qué será lo que esconde,
El enigma de tu personalidad.
Yo quisiera descubrir de dónde vienes
Y hacia quien iras
Cuando por falsa casualidad
Nos encontremos en un mismo lugar"

Siempre fui fácil de expresar alegrías, inquietudes, sueños, desdichas y cualquier sentimiento digno de detallar. Porque ser comprendidos por el mundo no es tan importante como entendernos nosotros mismos.

Aquí estoy otra vez, sin saber por quien me estoy preocupando. No conozco nada y sin embargo me entrego ciegamente al interés de averiguarlo todo. Si la curiosidad me arrastra una realidad que no puedo lidiar, me haré cargo con las fuerzas que no me caracterizan.



sábado, 2 de noviembre de 2013

Historia de mentira y verdad

El color de la sangre y la tinta de mis heridas

"Ella pasea con su indisimulable cabello fuego
Y el mundo entero la mira
Mas yo no soy excepción,
He caído silenciosamente en su encanto
Atrapado en telarañas del peligro
Desafiando al destino.

No lo sabrá, no sospechará
Pues soy experto en mascaras
Y muy astuto luciendo mi coraza.
Aunque debo reconocer
Trabajo arduo y persistente he de mantener
Con el miedo de tambalear
Y la linea perder."

No quise darle relevancia al escrito ya que no tenia certezas a que o quien se dirigía. Solo abarcaba una idea en mi mente y era, precisamente, alejar las divagantes opciones que cortaban mi incertidumbre en dos.
A los pocos minutos de leer ese fragmento suena mi telefono y por sorpresa habia recibido un mensaje de mi compañero, al cual llamaré Horus (puede sonar ridículo apodarlo así, pero su fascinación por la mitología egipcia no tenia limites, le apasionaba de tal manera que, básicamente, era su tema favorito para charlar en reuniones de estudio aunque no tuviese algún tipo de relación).
"Disculpa, te escribía para preguntarte si entre las hojas que te di no encontraste unos papeles que no pertenecían al trabajo. Agradecería que me respondas cuanto antes, es parte de un proyecto personal y necesito terminarlo esta misma noche" ese fue su cordial mensaje (él siempre se dirigía muy correctamente hacia mi, era chistoso porque mi espontaneidad me transformaba en una mujer totalmente opuesta a sus modismos). Bien, no tenia ánimos para moverme nuevamente de mi hogar pero dispuse hacerlo. Veía con insignificante gesto el pedazo de papel por el cual estaba moviendo mis cansadas piernas a las 20.30 P.M y que tanto le importaba a Horus, pensé acerca de su "Proyecto personal" (rara vez me interesé en algo que mi amigo haga pero esta vez me sentía absurdamente involucrada)
Por suerte, la noche se posaba muy bien en mis mejillas ya que el viento fluía de manera agradable, calibrado perfectamente para que mi gusto. Entre los edificios el cielo se veía bastante oscuro aunque las luces ciudadanas se esforzaban en animar las calles.
El punto de encuentro era la entrada de un bar bastante asistido por nuestros compañeros, por un momento me preocupó que alguien nos vea allí ya que podría interpretarse como una cita y sinceramente, eso era lo ultimo que tenia en mis planes.
Extrañamente lo diferencie con facilidad, estaba apoyado en una pared, cabizbajo pero inquieto. Al saludarlo intuí una incomodidad en su voz que jamás había escuchado, como asegurándose que no lo vea pero anhelando que lo haga. Extendí mi mano para alcanzarle la hoja que con urgencia reclamó y no sé que sucedió en ese momento pero no hubo respuestas de su parte. Todo parecía muy dramático y yo estaba comenzando a sentir nervios en mi garganta. Horus alzó la vista para anclarme nuevamente. Quise correr, huir hacia cualquier dirección, disimular que la situación no me parecía totalmente extraña pero solo pude hacer una cosa: permanecer inmóvil ante esa mirada de la cual fui victima por segunda vez..