Donde están, ojos de alegría. No me miran y me desespero al buscarlos.
Donde estas, ronroneo intermitente. Era su máxima expresión de felicidad.
Quien tenga un lugar para mis lágrimas hágame el favor de no llorar junto a mi.
Vacio, apestas en todas tus formas y no puedo ignorarte porque estas en mi garganta cuando quiero nombrarla. Te extraño, te extraño.. más que una mascota, una hija.
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